La buena cocina, más allá de ser un cúmulo de técnicas, es el resultado de la pasión desenfrenada, de la ilusión de crear día tras día, de la curiosidad sin fin que siempre tendrá el niño que llevamos dentro, de la formación que hayamos aprovechado y, como no podía ser de otra manera, de la superación constante de quienes se ponen al mando de un fogón.

Selección española de cocina

Selección española de cocina

El secreto de un buen plato no tiene por qué venir dado por un título, y de hecho tenemos grandes maestros en este país que han progresado a base de superarse a si mismos; aprendiendo día tras día sin pasar por una escuela de cocina; sin otra ayuda que la de quienes con los años les han ido instruyendo. De ahí que en esta ocasión queramos mostraros las que a nuestro juicio son las claves para convertirse en chefs de primera línea. ¿Os gustaría formar parte de nuestro equipo algún día?

Cinco cualidades que todo cocinero debe tener para triunfar

Carlos Durán - Capitán de la Selección Española de Cocina

Carlos Durán – Capitán de la Selección Española de Cocina

  • Pasión

    La cocina es un arte, pues de los ingredientes más básicos se pueden crear maravillas propias de un museo. De cómo se haga la preparación se puede transmitir un mensaje u otro, y de cómo se interprete un plato tradicional el éxito puede venir; pero por el mismo camino quizá también esté acechando la tragedia de ser incomprendido por un público cada vez más entendido.

    El cocinero no es una persona aislada, que vive y trabaja sólo para dar de comer a sus huéspedes. Un cocinero se convierte en artista cuando tiene cosas que decir a través de sus platos, como un pintor en un cuadro” – Joan Miró

    Sí, así es; el mundo de la cocina avanza y ya no podemos quedarnos únicamente en la tortilla de patatas y en el cocido madrileño de toda la vida. Tenemos que tener en cuenta que España es un referente mundial en lo que a gastronomía se refiere, y ello hace que los estándares sean cada vez más elevados. Se exige más, y por ello es fácil tirar la toalla y desistir.

    ¿Qué es lo que hará que sigáis día tras día dándolo todo, mejorando y acariciando cada vez con más dedos el reconocimiento? Eso es, la pasión. Levantarse cada día con ganas de superarse y darlo todo, con la ilusión que solo se ve en los ojos de un niño cuando un comensal pide que el chef se acerque a la mesa para felicitarle. El secreto, o la clave más bien, está ahí.

  • Superación

    Si tenéis pasión y ponéis en el fogón todo aquello de lo que sois capaces conseguiréis grandes cosas, no lo dudéis. Pero, ¿hasta donde queréis llegar? Hacerse un hueco entre los grandes no es sencillo, pero todo es posible si no os estancáis. Debéis superaros a diario, ser conscientes de que siempre habrá cosas nuevas que aprender, técnicas que mejorar e ideas que depurar. No os deis jamás por satisfechos, pues esa podría ser vuestra perdición. ¡Id más allá y romped vuestras propias barreras! Podéis conseguirlo, pero para ello tendréis que tener ese afán de superación que solo los mejores chefs tienen. ¿Estáis dispuestos?

  • Sacrificio

    Seamos sinceros, el mundo de la cocina no es sencillo. No todo es tan bonito como lo plantean en la televisión, y las jornadas dobles son más habituales de lo que nos gustaría. La dependencia hacia la cocina puede ser enorme, y especialmente si llegáis a convertiros en jefes de equipo. Y ello por no hablar de la conciliación familiar, que a veces parece algo más propio de una película de ciencia ficción que de otra cosa.

    Vuestra nueva pareja será la vitro, vuestro amante el fogón y vuestra nueva suegra la sartén. ¿Estáis dispuestos a dar hasta el último aliento por cumplir vuestros sueños y llegar a lo más alto de la cocina? Entonces estad preparados, pues la senda no será placentera.

  • Innovación

    La cocina de autor es poner tu personalidad en lo que haces, y ese sentimiento la convierte en algo distinto” – Ferran Adriá

    No hay nada malo en preparar platos tradicionales, y de hecho es uno de los grandes ganchos de la gastronomía española. Pero claro, no podemos estancarnos ahí. Hay que tratar de meter nuevos enfoques en estas preparaciones, ver cómo a través de ingredientes ajenos a la costumbre se pueden mejorar y analizar el modo de sorprender a los comensales. En definitiva comprender qué destacar de manera oportuna.

    Eso sí, mucho ojo en este punto, ya que si os pasáis de innovadores podréis generar el efecto contrario y caer en el ostracismo culinario. Y no queréis eso, ¿verdad? Hay que andar con pies de plomo y analizar cada paso que se da. Sed innovadores, pero sin pasaros.

  • Humildad

    Un cocinero no puede, él solo, gobernar su reino. Está necesitado de colaboradores que entiendan lo que se propone, cuál es su visión del mundo. Es con todos ellos, con su energía, saber hacer y esmero, como el proyecto deja de serlo para concretarse en la realidad” – Andoni Luis Aduriz

    A lo largo de vuestra carrera profesional, si hacéis todo bien, iréis ganando reputación y reconocimiento; es natural, podéis sentiros orgullosos. Eso sí, ojo con no diferenciar el hecho de sentiros orgullosos con serlo. Tened en cuenta que no lograréis llegar a lo más alto sin la ayuda de vuestros compañeros, por lo que es de justos saber reconocerles su labor. Además, claro está, de que también tendréis que ser respetuosos con el trabajo de otros cocineros; estén a vuestro nivel o no. Que jamás se os suba el éxito a la cabeza, pues podría ser el comienzo del declive.

Quienes os hayáis dedicado profesionalmente al mundo de la cocina sabréis que no es sencillo, que esto no es algo de lo que uno pueda desentenderse tras leer un par de libros, y que es una pasión que hay que cultivar día tras día, golpe tras golpe y éxito tras éxito.

De hecho hace tiempo que muchos cocineros de este país llevan planteando la idea de que la cocina debería enseñarse desde muy pequeños, en el colegio. Y no es precisamente algo que esté fuera de lugar, pues el arte culinario forma parte de nuestra cultura, de aquello por lo que más somos reconocidos allende nuestras fronteras, de nuestro ADN, y en definitiva de nuestra idiosincrasia. Sin lugar a dudas los cursos de cocina para niños serían la semilla perfecta para crear nuevas generaciones de grandes referentes de la cocina en España.